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Nos acompaña José Saldaña, director de la organización Release Aging People in Prison, para analizar la huelga no autorizada por el sindicato lanzada por guardias penitenciarios de Nueva York para protestar contra limitaciones impuestas al régimen de aislamiento que, según alegan, han hecho que su trabajo sea más peligroso. “Quienes viven en un entorno peligroso son los hombres y mujeres encarcelados”, afirma Saldaña y destaca que la huelga comenzó en la misma semana en que se anunciaron las imputaciones por asesinato de seis de los guardias que golpearon brutalmente al preso Robert Brooks hasta matarlo, un ataque que fue registrado por sus cámara corporales. “El mundo entero lo vio y ahora la pregunta es: ¿Hace cuánto suceden estas cosas en el sistema penitenciario? Esta huelga ilegal busca anular la conciencia que está surgiendo” sobre el tema, sostiene Saldaña. También nos acompaña el antropólogo Orisanmi Burton, quien se dedica a estudiar las cárceles y señala que la proliferación de medidas de mano dura como el régimen de aislamiento está directamente relacionada con el crecimiento del activismo político tras las rejas a partir de finales de la década de 1960. “Las prisiones de Estados Unidos se entienden mejor si las pensamos como instituciones que se disfrazan como un instrumento apolítico para el control del crimen dedicadas a la guerra de baja intensidad”. Burton es autor del libro “Tip of the Spear: Black Radicalism, Prison Repression, and the Long Attica Revolt” (Punta de lanza: radicalismo negro, represión penitenciaria y la larga revuelta de Attica).
Para ver la entrevista completa en inglés, haga clic aquí.