La decisión del Pentágono de ignorar parte de la Convención de Ginebra se produjo en un momento en que las acciones de las Fuerzas Armadas en Irak están siendo cada vez más vigiladas. Durante el fin de semana, altos funcionarios de Irak exigieron que Estados Unidos se esfuerce más por investigar dos presuntas masacres distintas llevadas a cabo por soldados estadounidenses: el asesinato de 24 civiles en Haditha el pasado noviembre, y el asesinato de trece personas en la localidad de Ishaqi, en las afueras de Balad, en el mes de marzo. El sábado, el general William Caldwell anunció que el Pentágono había absuelto a los soldados estadounidenses de cometer delitos en la matanza en Ishaqi.
En dicha ocasión, el general William Caldwell declaró: “En respuesta a las acusaciones de que trece civiles fueron asesinados en un ataque aéreo llevado a cabo el 15 de marzo en las inmediaciones de Ishaqi, se abrió una investigación sobre el incidente al día siguiente. La investigación reveló que el comandante de las fuerzas terrestres, al capturary matar a terroristas en ese lugar, actuó acorde a las normas de combate que rigen nuestras fuerzas de combate en Irak”.